¿Sueles evitar los conflictos?
¿A veces acabas haciendo cosas que no quieres por no discutir?
¿En ocasiones tu sentido del deber te dice una cosa y tus sentimientos te dicen otra?
Detrás de un conflicto, ya sea interno o con otra u otras personas, hay un choque de intereses, objetivos, sentimientos, valores o necesidades.
Hoy me voy a centrar en cómo resolver los conflictos que se producen cuando hay necesidades en contraposición.
Maslow clasificó nuestras necesidades humanas en 5 grupos:
1. Necesidades fisiológicas. Son las necesidades básicas para mantener la vida humana, para sobrevivir: respirar, beber agua, comer, dormir, eliminar deshechos corporales, evitar el dolor, mantener la temperatura corporal y necesidades sexuales.
2. Necesidades de seguridad y protección. Son las que se refieren al cuidado de nuestra integridad física y de nuestra salud, como asegurar el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, material como tener una casa, ingresos o recursos suficientes para vivir.
3. Necesidades de afiliación, o sociales. Incluye la necesidad de relacionarnos y establecer lazos o vínculos afectivos con otras personas: familia, pareja, amistad, entre otras. También la necesidad de pertenecer a la sociedad o a un grupo como parte activa y fundamental de éste.
4. Necesidades de estima y reconocimiento. La componen dos tipos de necesidades de estima:
- La confianza y el respeto hacia nosotros/as mismos/as, que incluyen sentimientos de competencia, maestría, independencia y libertad.
- La atención, aprecio, reconocimiento por parte de las demás personas.
5. Necesidades de autorrealización:
La persona busca su crecimiento personal y desarrollo mediante distintas facetas, que a menudo son muy diferentes para cada persona. Pueden ser la búsqueda de una misión en la vida, alcanzar el máximo potencial, la ayuda a los demás, etc.
Para resolver un conflicto con necesidades enfrentadas es muy importante que te des cuenta de qué necesidades se trata.
En este video te pongo ejemplos que te ayudarán a comprender los conflictos que surgen por choque de necesidades y qué puedes hacer para resolverlos.
Es probable que te sea más fácil reconocer cuando tienes una necesidad básica, como hambre o sed, que cuando es una necesidad de estima o reconocimiento.
Te pongo un ejemplo: discutes con un familiar porque ha criticado un comportamiento tuyo.
Probablemente detrás de tu enfado haya una necesidad de estima, de reconocimiento, que no está siendo cubierta e incluso si te vas más lejos, puede que esa crítica te conecte con otras que recibiste, quizá en tu infancia o adolescencia, y haya levantado una herida antigua por una falta de reconocimiento.
Si nos ponemos en el otro lado, puede que tu familiar te haya hecho la crítica porque con tu comportamiento se siente poco respetado/a y en este caso también ha conectado con su necesidad de estima. Al igual que te ha ocurrido a ti, es probable que su enfado conecte con otros momentos de su vida en los que se sintió poco respetado/a.
¿Qué puedes hacer en esta situación?
Una vez que ha bajado tu enfado:
1. Toma conciencia de cuál es tu necesidad y sé autocompasivo/a contigo. Eso no significa que no puedas ser autocrítico/a. Si crees que tu comportamiento no estuvo bien, discúlpate y trata de hacerlo diferente la próxima vez.
2. Ponte en el lugar de la otra persona con la que has tenido el conflicto. Recuerda cuál es la necesidad que hay detrás de su actitud. Eso te va a ayudar a empatizar con ella. Empatizar no es estar de acuerdo, tampoco es justificar, simplemente es explicar qué puede haber detrás de su actitud.
3. Lo mejor es que cuando puedas hables con ella y aclaréis la situación para tratar de llegar a acuerdos.
¿Qué ocurre cuando el conflicto es contigo mismo/a?
Para explicártelo te pongo otro ejemplo: quieres cambiar de trabajo a otro relacionado con tu formación, pero no te atreves a dar el paso porque supondrá perder la seguridad económica que te proporciona tu trabajo actual. Aquí el choque de necesidades está entre tu necesidad de seguridad y tu necesidad de autorrealización.
¿Qué puedes hacer?
De nuevo, al igual que has hecho cuando se trataba de otra persona:
1.Toma conciencia de qué necesidades hay detrás de tu conflicto interno.
2. Pon en tu balanza personal cuál de estas necesidades vas a priorizar en este momento. Puede que lo importante ahora sea llegar a acuerdos contigo mismo que te permitan avanzar y satisfacer ambas necesidades en la medida de lo posible. Quizá tengas que renunciar a cosas que te tienen en tu zona de confort, pero no te hacen feliz.
3. Te invito a que traces un plan para lograr lo que deseas.
Prueba lo que te he contado y dime qué tal te va.
¡Ah! Y no te vayas sin tu regalo: el mini-curso “Pon fuerza y Seguridad en tu vida”
Hasta la próxima!!
